Bandura y su teoria del aprendizaje
Hay ciertos factores que se deben tomar en cuenta de acuerdo a Bandura para estimular el aprendizaje, las cuales explicaremos a continuación.
1. Atención
Si deseamos aprender algo, necesitamos prestar atención. Si no nos enfocamos en la explicación que nos están dando es imposible que vamos a aprender. La distracción es uno de los peores enemigos del aprendizaje. Para aprender a travez del modelaje debemos prestar atención al que nos está modelando.
2. Retención
Retener o recordar lo que hemos aprendido después de prestar atención es esencial. Guardamos en nuestra mente lo que hemos visto hacer al que nos modeló y una vez “archivamos” la información podemos reproducir las imágenes con nuestro propio comportamiento.
3. Reproducción
Otro aspecto importante después de retener las imágenes que observamos es reproducirlas con nuestras propias acciones. Si nada más observamos y no ponemos en práctica los comportamientos del modelo pues es imposible aprender la habilidad que fue modelada para nosotros. Muchos artistas performan en su mente su actuación antes de ponerla en acción.
4. Motivación
Debemos tener la motivación para poner en práctica lo que queremos aprender. Si no estamos motivados no vamos a aprender lo que fue modelado para nosotros porque no nos interesa aprenderlo. Debemos estar motivados a imitar al que modela para aprender de una manera eficiente.
Refuerzos positivos y negativos
Según nos demuestra Bandura, nosotros aprendemos por medio de incentivos o por medio de castigos. A los incentivos los llamaremos refuerzos positivos y a los castigos los llamaremos refuerzos negativos. Ambos nos dan la motivación de repetir o de no repetir las acciones que aprendimos. El castigo es la motivación negativa que nos insta a no repetir algo que aprendimos para no ser castigados. La recompensa o el premio es la motivación positiva que nos impulsa a repetir lo que aprendimos para ser recompensados o premiados.
Las enfermedades psicosomáticas
La definición del término “psicosomático” se aplica a los trastornos o enfermedades físicas, que tienen su origen en los factores psicológicos y emocionales. Según estudios realizados recientemente casi todas las dolencias físicas son una combinación biológica y psicológica.
Las enfermedades tales como el lupus, la leucemia, la esclerosis y la diabetes pueden agravarse debido al estrés psicológico. No se sabe a ciencia cierta como el aspecto psicológico puede influir en el curso de cualquier enfermedad física pero se ha comprobado médicamente que las emociones alteradas afectan las funciones corporales tales como el ritmo cardiaco, las glándulas sudoríferas, los patrones de sueño y el ritmo de las evacuaciones intestinales.
El cuerpo humano responde fisiológicamente al estrés emocional. El estrés causa ansiedad y este trastorno activa la adrenalina aumentando el ritmo cardiaco, altera la presión sanguinea, y acelera las glándulas sudoríferas. El estrés también produce dolores en la espalda, cabeza, cuello y en otras partes del cuerpo. Algunas veces los doctores, se confunden con estos cuadros pues buscan daños de tipo físico y no encuentran la razón aparente de las quejas de los pacientes.
Sin embargo, el factor psicológico también puede influenciar positivamente a las personas que padecen enfermedades serias o terminales, tales como dolencias renales, cardiacas y los que padecen de cancer invasivos. Muchos de estos pacientes entran en un estado de negación el cual les ayuda a aliviar su tension y hace más tolerable la situación tan difícil que deben confrontar. Muchas veces los mecanismos de defensa hacen que estos pacientes prolonguen su vida y en algunos casos aislados, el paciente se ha sanado al mantener una mente positiva.
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