Articulos en la seccion de ‘Psicologia Antigua y Contemporanea’
La culpabilidad
El sentimiento de culpa
Una de las emociones más destructivas que experimentan los seres humanos en mayor o menor intensidad es casi siempre ocasionado por algo que ha ocurrido en el pasado y que los conflictos internos que resultaron a raíz de este evento, no han sido resueltos por el individuo. Estos sentimientos acarrean desequilibrios mentales muy negativos que se conocen como sentimientos de culpabilidad.
Es importante analizar que es lo que hace a la persona sentirse culpable y el porque de ese sentimiento. Esta culpabilidad puede tener origen en eventos que ocurrieron en la niñez, especialmente si el individuo vivió una infancia con unos padres o maestros abusivos que fomentaban sentimientos de culpabilidad en la persona. Es bien sabido que el ser humano comete errores pero esas faltas se deberían mirar como algo positivo para enmendarlas y aprender de esos errores con la meta de mejorar la vida. El problema está en recordar esos errores para recriminarse y auto castigarse emocionalmente.
Lo que cuenta es el presente
Contrariamente al sentimiento de culpabilidad la energía que se gasta en enfocarse negativamente en las faltas del pasado debe ser transformada en energía positiva para reflexionar y meditar en soluciones o buscar ayuda por medio de una terapia profesional. El enfoque debe ser trabajar con el presente y no torturarse mentalmente pensando en el pasado pues ni el pasado ni el futuro existen. Lo que cuenta es el presente y es ahí donde pueden buscarse posibles soluciones que ayuden al individuo a resolver los conflictos irresueltos de tiempos que ya se fueron y no regresarán.
Que ocasionan los sentimientos de culpabilidad?
Los sentimientos de culpabilidad generalmente ocurren por accidentes involuntarios en los cuales la persona participó directamente. Lo que se debe tener en cuenta es que no es lo mismo romper un vaso accidentalmente porque cae de nuestras manos que lanzar el vaso al suelo a propósito. El sentimiento de culpa también se da por palabras groseras que se pronunciaron en el pasado contra alguien que ya murió o que la persona nunca tuvo la oportunidad de pedirle perdón. El sentimiento de culpa por haber sido infiel a la pareja lo sufre tanto el que fue infiel como el que fue víctima de la infidelidad. La víctima se siente culpable de no haber podido satisfacer a su pareja para que fuera feliz en la relación. El que comete el acto de infidelidad se siente culpable sobre todo cuando su falta afecta a sus hijos o a su vida misma.
Como se eliminan los sentimientos de culpabilidad
La palabra mágica para eliminar los sentimientos de culpabilidad es “valentía”. La persona que se siente culpable debe adentrarse en sus sentimientos y enfrentarlos con firmeza. La persona que enfrenta el pasado con valentía lucha contra todos los temores, los aparta y sigue su camino hacia una vida feliz. El valiente se perdona asimismo y saca de su vida toda raíz de amargura contra su persona. La persona cobarde se enfoca en sus temores y se esconde en ellos dejándose llevar por los sentimientos de culpabilidad de los cuales no se puede liberar.
El retar el temor es una muestra de valentía y de una madurez emocional asombrosa. El sentimiento de culpabilidad acarrea problemas emocionales graves y en casos muy extremos, esta culpabilidad es tan grande que podría conducir al suicidio. El sentimiento de culpabilidad nace y crece en medidas desproporcionadas si no se controla a tiempo. La persona se sugestiona pensamientos negativos a su mente y termina por disculpar a los verdaderos culpables, asumiendo algunas veces toda la culpabilidad aún sin tenerla.
La madurez emocional
La definición de la madurez emocional
La definición psicológica que se le da a la madurez emocional es el “ser capaz de aceptar la realidad de las personas y cosas tal cual son”. Esto se puede resumir en la oración que usan algunos grupos religiosos y se recita en los grupos de los alcohólicos anónimos que dice así: “Quiero cambiar lo que puedo cambiar, resignacion para aceptar lo que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia”.
Basados en esa actitud con respecto a nuestra vida las personas maduras possen cualidades que hacen que su caracter sea funcional, agradable para los demás y sobre todo saludable para nuestro organismo.
10 reglas de oro para alcanzar una mayor madurez
La persona madura debe ser capaz de establecerse metas que quiere cumplir y llevar a cabo todo lo que tienen que hacer para que estas metas se cumplan a un corto o largo plazo. He aquí algunos consejos para alcanzar una mayor madurez y sentirnos mejor con nosotros mismos.
1. Debemos controlar nuestras emociones y pensar bien antes de tomar acción.
2. Confiar en nosotros mismos y en la capacidad que tenemos para actuar de una manera acertada.
3. Tener paciencia para con los demás y pensar que no todos deben estar de acuerdo con nuestro punto de vista.
4. Debemos conectarnos de una manera positiva con las personas que nos rodean, ya sean familiares, amigos o simplemente personas que trabajan con nosotros.
5. Debemos tratar de ayudar a quien podamos y apoyar a aquellas personas vulnerables que encontramos en nuestro diario vivir.
6. Saber llevar un balance en nuestras emociones, de manera que podamos reducir el nivel de estrés a lo máximo y pensar con serenidad.
7. Debemos perserverar en nuestras metas a largo y a corto plazo y enfocarnos en nuestros ideales sin abandonar lo que estamos persiguiendo.
8. Debemos tener la capacidad de hacer decisiones que nos convienen y que nos van a ayudar a prosperar .
9. Debemos ser humildes para aceptar nuestros errores.
10. No debemos criticar ni juzgar a los demás por lo que hacen ni formarnos un juicio a la ligera sobre alguna persona o situación.
La madurez y nuestras experiencias diarias
Debemos tomar en cuenta que la madurez se forma conforme a nuestras experiencias en la vida. Nadie nace maduro. Nuestras experiencias en nuestra infancia y la manera como nuestros padres nos criaron son los que forman nuestro character y desarrollo emocional. Los padres aman a sus hijos pero algunas veces fallan en darles una buena educación. Muchos padres temen lastimar a sus hijos y se convierten en padres permisivos y eso no les permite a sus hijos a madurar apropiadamente. Un hijo o hija al cual se le permite luchar por sus ideales y aceptar sus fracasos, penas y decepciones desarrollará una gran madurez. Mientras que el hijo que es mimado, no aprende a vivir independiente y experimentará un gran estrés cuando crezca pues sus padres se encargaron de solucionarle todos sus problemas cuando estaba en sus etapas de desarrollo.
Terapias que ayudan a madurar
Las psicoterapias son de gran ayuda para resolver problemas de madurez, y hacer las pases con el pasado y con los conflictos irresueltos que nos guian a una inmadurez cuando somos adultos. En este tipo de terapias los pacientes trabajan con problemas que tuvieron con sus padres cuando eran niños. El terapista los guia a resolver estos problemas sin recriminar a sus padres. Estas terapias los ayudan a entender la manera en que fueron criados y a buscar soluciones como personas adultas que son para tratar de reparar los errores que se cometieron con ellos durante su infancia. Sin embargo todas las experiencias que tenemos en nuestras vidas cuando somos seres adultos o cuando somos adolescentes o niños nos ayudan a desarrollar nuestra madurez. Las actividades sociales, comunitarias, eventos deportivos o teatrales en los que participemos nos ayuda a ganar confianza en nosotros mismos y a desarrollar nuevas habilidades y sobre todo a probarnos a nosotros mismos que la madurez no se adquiere al nacer, ni se aprende, es algo que se desarrolla en el diario convivir con las personas que nos rodean.